Flores terapéuticas vs. medicación

2 min de lectura

flores

Las flores son uno de los elementos imprescindibles que nos ofrece la naturaleza para que animales, plantas y humanos podamos vivir durante muchos años (y es que a nosotros nos ayudan en muchos momentos de nuestra vida dándonos afecto, felicidad o paliando un mal de estómago y a los animales les permite alimentarse o incluso reproducirse y hacer que el ciclo de la vida siga adelante).

Desde pequeños nos han enseñado a respetar y cuidar las flores no solamente por su bonita apariencia sino también porque de todos (o la mayoría de personas) es conocida su gran labor medicinal en muchos aspectos de nuestra vida, y es que ¿quien no se ha tomado alguna vez una manzanilla para combatir el dolor de barriga o una cucharadita de miel de flores para no marearse al subir a un coche?.

Ahora bien, aparte de las tradicionales infusiones para relajarnos como la tila o el poleo existen otras flores medicinales que pueden ayudarnos a combatir la ansiedad, la sequedad en la piel o incluso el insomnio y aunque se trata de algo natural que aunque no funcione al 100% no daña nuestro organismo el debate está abierto con las farmacéuticas, a pesar que éstas utilicen muchas veces la ayuda de las flores para crear sus medicamentos.

Obviamente las plantas no pueden curar según que dolencias o enfermedades ya que por desgracia muchas de éstas solo pueden tratarse (y muchas veces ni siquiera se curan) con los avances químicos y los estudios medicinales.

Sin embargo hay otros muchos momentos en los que las flores si que pueden ayudarnos a encontrarnos mejor tanto a nivel físico como anímico y es aquí donde entra el conflicto con las empresas químicas las cuales por ignorancia o por temor a perder su liderazgo no asumen la gran ayuda que pueden ofrecernos estas criaturas naturales.

Lee mas  Cómo crear un arreglo floral con un ramo de rosas

No obstante, gracias a los avances y a la gran variedad de comercios podemos encontrar herboristerías y tiendas homeopáticas donde podremos adquirir nuestras “medicinas naturales” de forma sencilla y adecuada, ya que profesionales de este mundo nos aconsejarán sobre qué flores o plantas son mejores para tratar nuestros nervios o nuestra falta de concentración sin necesidad que tengamos que tomarnos una pastilla compuesta por elementos químicos que, aunque estén debidamente tratados y estudiados, no dejan de ser un ingrediente artificial y no deseado para nuestro organismo.

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •